lunes, 30 de enero de 2017

Embarazo y parto Yorkshire terrier


EL EMBARAZO


Al producirse la fecundación empieza el embarazo. El veterinario, mediante una delicada palpación del útero, puede confirmarlo entre el 15 y el 28 día e incluso precisar el numero de cachorros.

A la quinta semana, el embarazo también es perceptible a simple vista: en efecto se observara un cierto engrosamiento abdominal (siempre que no se trate de un falso embarazo).El examen radiológico después de 45 día permite comprobar en embarazo con seguridad. Otro buen medio para el diagnostico es la radiografía.

El desarrollo embrionario es bastante lento las primeras semanas. Cada cachorro tiene su estructura placentaria, que esta conectado con el útero.

Durante las cuatro ultimas semanas es conveniente suministrar un poco de calcio a la hembra, ademas del habitual aporte vitaminico-mineral.

Hacia el 58-60 día del embarazo hay que cortar el pelo del vientre, cerca de cada mama y en torno a la vulva. En estos últimos días se observara un aumento de las glándulas mamarias. Durante el embarazo y especialmente en el ultimo periodo, es mejor evitar que la hembra juegue con excesiva agitación y saltos, sobre todo de arriba abajo.

EL PARTO


Cuando se acerca el parto, la temperatura de la hembra empieza a incrementar y a disminuir de forma repentina: un día sera 37ºc, al día siguiente 38ºc, al otro 37,2ºc etc. Generalmente, la temperatura desciende como mínimo 1ºC (37ºC) en las 12-24 horas antes del parto.

Desde el 58 día después de la primera monta es mejor estar alerta y tenerla vigilada. En general, el parto se produce del 60 al 63 día.

A menudo, el día o la noche antes del parto la hembra no come: es una señal de que la situación se esta precipitando. También en este caso sin embargo se suelen dar excepciones.
En cualquier, cuando la hembra empieza a ponerse nerviosa, busca rincones ocultos y resguardados y tirita, respira alternativamente, de manera rápida y después mas lenta, o cuando araña su perrera, prácticamente habrá llegado el momento.

En las perras embarazadas se suele observar la destrucción del lecho poco antes de parir hacen jirones los trapos y rompen a trocitos los periódicos.

Para ayudar a la hembra en el parto es buena idea usar una caja de plástico donde la parturienta se pueda estirar cómodamente, sin que sea muy grande, para que pueda apoyar por u lado las patas y por el otro la espalda y ayudarse a empujar. Ademas, es necesario cubrir el cajón con sabanas viejas, que se cambiaran cuando nazcan los cachorros, ya que se ensucian considerablemente. La hembra las araña, las escarbara, las morderá y romperá: es una comportamiento normal.

También sera útil tener algodón hidrófilo a mano, desinfectante, tijeras, hilo de algodón (para atar si fuese necesario el cordón umbilical), trapos limpios, un reloj y una caja con una esterilla. Esta caja (una pequeña perrera) estará preparada con la esterilla encendida y caliente, para los cachorros que vayan naciendo.

Es necesario tener a la hembra bajo observación, sin distraerla, dejando que se concentre bien en lo que debe de hacer. El mecanismo del parto se basa en la elasticidad de las partes genitales de la madre y en la elasticidad del feto y la menor resistencia de la abertura genital del útero hacia el exterior.
Los empujones lo causan las contracciones de los músculos abdominales a los cuales se corresponde una contracción del útero con movimientos de onda de adelante hacia atrás, mas intensos en el cuello del útero y menos intensos a medida que se prolongan hacia atrás. Se consigue así una serie de movimientos peristalticos. Estas contracciones hacen que el liquido contenido en las bolsas salga al exterior; el feto se ve arrastrado y ayudado también por sus mismos movimientos, poco a poco consigue salir.

En cada empujón se observa como se contrae el cuerpo de la hembra y la cola la levanta lentamente. En un momento determinado entre la cola y la vulva, se advertirá una dilatación: el cachorro ya esta aquí. Después de algunos empujones mas, aparecerá por el borde de la bulba una cosa brillante negra. Y con unos empujones mas el cachorro saldrá del todo, probablemente todavía envuelto en las bolsas. En este momento la madre romperá con los dientes la bolsa, cortara el cordón umbilical y empezara a lamer minuciosamente al pequeño; esta ultima acción tendrá efecto de un masaje reactivante y positivo que ayudara al neonato a efectuar su primera respiración.

Sin embargo, si la hembra no se pusiera enseguida a hacerlo, sera conveniente ayudarla a romper las bolsas para liberar al cachorro, empezando por la cabeza. Si la madre no consigue cortar el cordón umbilical, se le podrá ayudar con unas tijeras desinfectadas. Normalmente en este momento la perra empezara a lamer al cachorro; para ayudarla mas, se puede tomar al pequeño, secarlo y masajearlo delicadamente (primero de la cola a la cabeza, después del estomago al corazón), ayudándonos con algún trozo de tela limpio.

Si el pequeño respira bien y se muestra vital se le podrá poner en la perrera con la esterilla previamente preparada o se le dejara al lado de la madre que seguirá proporcionandole cuidados.
Lo fundamental es asegurarse de que se expulse la placenta. Sin embargo no significa que vaya a suceder seguida: también puede ser expulsada después del nacimiento de los demás cachorros. Después sera necesario contar el numero de cachorros y el numero de placentas expulsadas. Generalmente la perra intentara ingerir las bolsas en las que estaban envueltos los cachorros y al hacerlo también imprime una cierta tracción a la placenta que sale. Se la puede ayudar tomando los extremos con una gasa y tirando con mucha delicadeza al ritmo de las pequeñas contracciones del momento. Cuando la placenta haya salido la hembra querrá comérsela: sera mejor cortarla a trocitos para evitar que la vomite.

Quizá la perra empiece en seguida a empujar otra vez y en el lapso de treinta minutos ya habrá nacido el segundo cachorro; generalmente, sin embargo tarda un poco mas. Puede pasar una hora, una hora y media o dos horas antes de que todo vuelva a empezar.

A veces el parto puede ser difícil si el cachorro se presenta caudal o posterior es decir si se ha colocado hacia la salida con la parte posterior hacia delante. La posición normal es cefalica o anterior: por la vulva de la madre apunta la cabeza del cachorro, siguen las patas anteriores, el hombro, el tórax y todo el resto.

Si la hembra sigue empujando, pero la situación no se resuelve, se la puede ayudar tomando la parte del cachorro ya visible y moviendolo delicadamente hacia el vientre de la madre, al ritmo de las contracciones (no hay que estirar hacia el exterior porque se corre el riesgo de tensar demasiado el cordón umbilical y cortarlo: en este caso, el cachorro podría respirar por primera vez mientras todavía esta inmerso en el liquido amniótico). Cuando el cachorro ha salido completamente se procede como ya se ha sugerido.

Si todo sucede sin problemas, después del nacimiento del ultimo cachorro se colocara a la madre y a los pequeños en la perrera limpia; estos últimos se acercaran a las mamas y empezaran a mamar.

Tras un par de horas, la perra podrá comer; desde ese momento su dieta sera rica y abundante (en el periodo de lactancia deberá comer tres veces al día, su alimentación sera sustanciosa e incluirá siempre una buena dosis de leche). Al día siguiente el veterinario visitara a la perra y a la camada para realizar un control general.

Durante las primeras 24 horas de vida los cachorros succionaras de la madre el calostro: no es propiamente leche y ni siquiera es muy nutritiva, pero contiene los anticuerpos maternos que protegen a los pequeños de las infecciones hasta que empiecen a producirlos por si mismos.

Llegados a este punto, lo mas delicado ya habrá pasado. Bastara vigilar que los cachorros coman crezcan, sean vitales y tengan el vientre duro como la piel de u tambor: si es así quiere decir que todo va sobre ruedas. Finalmente habrá que controlar que la madre no tenga fiebre, que sus perdidas no sean anómalas, huelan mal o sean excesivas y que las mamas no estén demasiado inflamadas, enrojecidas o totalmente moradas: naturalmente es estos casos siempre sera necesario consultar a un veterinario.

Durante el primer parto de una perra, es una buena idea asegurarse la presencia de una persona con ua cierta experiencia directa, como un criador o un veterinario. Siempre es mejor no correr riesgos.

martes, 20 de octubre de 2015

Los Shih Tzu


Foto Shih Tzu 


Hoy quiero hablaros de la Raza Shih Tzu, raza milenaria y que esta alcanzando mucha popularidad actualmente. A nivel mundial es la ocupa el puesto 17 entre las razas mas populares del planeta.

Esta raza proviene de China, exactamente del Tibet. El shih Tzu o perro león era criado en sus orígenes para la defensa, en el siglo XVII un Dalai Lama se lo regalo a una emperador chino y a partir de ese momento pasaron a ser criados en Palacio.

Hay constancia de la existencia de Shih Tzus en épocas anteriores al año 0.

Debemos de bañarlos de vez en cuanto, cortarle las uñas regularmente ya que les crecen muy rápido, tener mucho cuidado con los oídos, y cepille sus dientes con asiduidad.

Llevan tantos siglos siendo perros domésticos que su relación con niños, personas y otras mascotas es muy buena.

Los Shih Tzu son generalmente una raza con una gran esperanza de vida, necesitan ejercicio diario.



Cachorros Shih Tzu cafe y blanco

Macho y hembra Shih Tzu

Macho Shih Tzu 

Shih Tzu Imperial

Cachorro Shih Tzu negro y blanco

Dos Cachorros Shih Tzu

jueves, 27 de agosto de 2015

LAS DESPARASITACIONES


Cachorro Yorkshire Terrier

Las afecciones parasitarias externas (como las pulgas, las garrapatas, los piojos, y los ácaros) alteran esencialmente la piel y el pelaje. Son causantes de eczemas, pruritos o caídas del pelo. Las afecciones parasitarias internas afectan sobre todo al aparato digestivo (esófago, estómago, intestinos), pudiendo causar enfermedades infecciosas contagiosas
  • Garrapata 
  • Pulga 
  • Helmintos
  • Trichuris 

Una vigilancia correcta de nuestro Yorkshire Terrier asociada con una buena higiene de vida puede evitar la mayoría de estas afectaciones caninas, algunas de las cuales pueden resultar mortales.

Existen en el mercado una gran gama de productos para poder llevar a cabo un excelente programa de desparasitación.

Yorkshire Terrier

miércoles, 1 de abril de 2015

Civilizando a nuestro Cachorro


La inocencia del perro joven puede ser difícil de resistir y a muchos de los animales se los decide tener por un impulso; no siempre se da una convivencia satisfactoria entre la mascota y su dueño. 

Los perro nacen ciegos y sordos, y cuando estos sentidos se desarrollan comienzan a interactuar con otros perros y con la gente. La mayoría de las enseñanzas que reciben los cachorros es dada por la madre de estos en las primeras semanas de vida; si ella es un perro nervioso o agresivo es probable que el cachorro adopte estos rasgos. Una hembra sensible y amigable les enseñará un temperamento constante y a reaccionar de manera amistosa con los seres humanos. Los perros cuando nacen juegan con los otros de manera bruta, de caídas y tumbos, y cuando usted los trae a su nuevo hogar, él continuará jugando de la misma forma con usted. Mientras pueda seguir divirtiéndolo con estos juegos puede hacerlo, pero debe recordar que no se será divertido cuando el perro es un adulto completamente crecido. 

Los cachorros deben ser enseñados de cuál es el comportamiento aceptable en su casa. Si usted no quisiera que él durmiera en el sofá, que mastique las patas de las sillas, que persiga al gato etc., entonces es esencial que lo rete cuando lo hace desde un primer momento. Suave pero firmemente tome el hocico del cachorro en sus manos y mientras que mira en sus ojos, severamente dígale "no" tantas veces como sea necesario hasta que él comprenda que eso no debe hacerse. De todas maneras a los cachorros no le toma mucho tiempo comprender esto. Los perros aprenden rápidamente, aman los elogios, y la mayoría están muy dispuestos a hacer caso a sus dueños. 

Los cachorros deben ser enseñados en aspectos básicos, como sentarse, que vengan cuando se los llama, y no saltar encima de las personas. 

Un collar atado suavemente se le debe colocar para acostumbrarlo a llevarlo puesto, pero recuerde siempre controlarlo regularmente ya que los perros crecen muy rápido y el collar que cabe esta semana puede ser la semana próxima demasiado apretado. Una enseñanza muy elemental podría ser que el perro trote junto a usted. Pero nunca obligue a un cachorro para enseñarle, debe animarlo con su voz o con un bocado de su comida favorita la cual le dará si responde. Es importante enseñar al cachorro a sentarse para darle una orden así como también a sentarse para ser acariciado o para ser alimentado. Ponga una mano en el pecho del perro y con la otra mano palmee sus caderas mientras que le ordena que se siente. 

Cuando el perro obedece, elogielo o recompenselo con el alimento. Es un placer tener un perro bien enseñado. 

Algunas reglas para seguir el entrenamiento son: ser constante entre sus expectativas de comportamiento de los perros y en las ordenes que usted da. Trate de no confundir al animal. No le exija órdenes que usted sabe que el perro no podrá cumplir. Sea firme pero bueno en sus correcciones y elógielo cuando hace las cosas bien.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Un Cachorro en Casa

Tenemos un cachorro nuevo, y ¿ahora qué?
¿Cómo hacemos para que no rompa nada?
¿Cómo hacemos para que sea “limpio”?
¿Cómo hacemos para que nos obedezca?
¿Cuantas horas puede pasar solo?
¿Cuantas veces lo saco a la calle?
... Estas y muchas otras preguntas se hacen aquellos que tienen en su casa un cachorro por primera vez.
Lo primero de todo, lo principal es que se sepa que un perro es una responsabilidad, y en caso de ser cachorro la responsabilidad es aun mayor. Un perro no es algo que se compra o se acoge para unos días o unos meses, para quedar bien con un regalo o para demostrar el poder que uno tiene a la hora de decidir, “lo quiero y ya está”. NO.

Nada de todo eso, puede llevarnos a tener un nuevo perro con nosotros. Debe ser algo meditado y sobre todo algo consensuado en familia. Porque en la educación del perro se deben seguir unas normas y estas deben ser cumplidas por todos los miembros que viven en la casa.
En este artículo no vamos hablar de donde conseguir el cachorro, nos centraremos en que hacemos cuando llega a casa. Recomendamos que el perro tenga su sitio, un lugar delimitado donde pueda dormir y jugar sin riesgo para él ni para las cosas que no queramos que toque.
Lo ideal seria una zona delimitada, donde se encontrase un transportin que sirva de cama a nuestro nuevo amigo, una donde jugar con seguridad y una zona cubierta con pañales absorbentes, suelen tener medidas de 60x60 y permiten que, cuando el perro no puede salir aun a la calle, aprenda buenos hábitos.

Muchas personas piensan que el perro sufre si está en un transportin, nada más lejos de la realidad, un cachorro se siente más cómodo si está cobijado y se siente protegido.
Lo que NO se debe es meter a un cachorro por la fuerza y abandonarlo dentro durante horas cerrado. Las pautas deben ser otras, el cachorro debe aprender, primero a entrar por su voluntad en el transportin. ¿Qué tal si dejamos unos granos de pienso dentro? Efectivamente, el cachorro entrara a buscar el pienso.
Después de este primer paso, lo que se debe hacer es invitarle a entrar, una y otra vez, dejarle con la puerta abierta, que entre y salga. El siguiente paso seria darle alguna de sus comidas en un Kong y dejarle dentro mientras que cerramos la puerta. Mientras este con su ración de comida ni se acordara de que no estamos. En esta fase lo que debemos es adelantarnos a abrirle la puerta antes de que proteste. Debemos ser más listos que él y demostrarlo.
En definitiva se trata de que el cachorro no sienta que ese lugar es un sitio donde se le abandona, es importante que aprenda que el transportin es un lugar agradable, un sitio donde protegerse, dormir y estar tranquilo.

De la misma forma, es importante hacer una primera visita al veterinario, para que nos aconseje sobre la alimentación , le ponga las primeras vacunas, el chip, le registre y nos facilite la cartilla veterinaria o pasaporte. Debemos poner mucho cuidado para que el cachorro no se traumatice con esta primera visita y se comience a familiarizar con las sucesivas visitas que tendrá que hacer a lo largo de su vida. Es aconsejable que llevemos una manta que el cachorro use, de forma habitual, para tumbarse, nos servirá para cubrir la mesa que, al ser de material metálico, resulta muy fría y de tacto desconocido para el cachorro. Recomiendo que antes y después de esta primera visita se hagan otras visitas, en las que solamente se acuda a la clínica para premiar al perro y jugar con él. Lo importante es que no asocie veterinario con malos momentos. Y que manipulemos, diariamente, a nuestro cachorro, mirarle las orejas, la boca, las patas,... el perro aprenderá de forma fácil que debe dejarse explorar.
Seguramente, para acudir al veterinario nos trasladaremos en coche, y si no volvemos a montar al cachorro en coche, la próxima vez identificara el coche con el veterinario, sobre todo si ha tenido una mala experiencia y no se sigue la pauta explicada anteriormente. ¿Qué tal si aprovechamos unas tardes para pasear al cachorro en coche y terminar en un lugar agradable y seguro? ¿Qué tal si nos desplazamos hasta la casa de unos amigos y familiares? De esta forma el perro no asocia el coche con el veterinario y además el perro conoce otros lugares y otras personas.

Durante las primeras semanas en casa, y mientras que el cachorro no puede salir a la calle es aconsejable invitar a que distintas personas vengan a nuestra casa. Que el perro conozca a otras personas, altas, bajas, con voz suave, con voz bronca, de mediana edad, niños, ... Esto permitirá una mejor sociabilidad del cachorro.
Recomiendo la lectura de el libro de un “cachorro en casa” escrito Ian Dumbar y que una vez pasado el periodo critico el cachorro acuda a una escuela de cachorros.

Para que las primeras salidas, una vez que se pueda sacar a nuestro cachorro a la calle, no nos resulten frustrantes y estresantes para nuestro cachorro, se le debe poner a ratos un collar para que acepte con tranquilidad algo que está en su cuello y de alguna forma molestándolo. También podemos usar la correa dentro de casa, por ejemplo para llevarle a comer a otra habitación, o sacarle al jardín. Que aprenda de forma natural que ir sujeto a la correa no es algo “horrible” y que sin embargo sirve para llegar a un lugar donde pasan cosas agradables.


Durante las primeras semanas de vida el perro es una esponja que aprende de forma rápida con métodos positivos, aprovechar para enseñar sienta, tumba, quieto... después cuando el calendario de vacunas lo permita el perro podrá reforzar lo aprendido en la calle y con distracciones.

Como veréis las cosas son más fáciles de lo que un principio podríamos pensar y la convivencia con un cachorro es algo muy especial y que merece la pena afrontar de forma positiva. Os dejamos un vídeo de Eclair, nuestra nueva cachorra, que resume lo que hasta aquí hemos hablado.

El cachorro no rompe nuestras cosas para fastidiarnos, es más sencillo, tan sencillo como que necesita morder para aliviar las molestias dentales, por eso es muy importante que tenga juguetes que sean seguros y que los tenga, normalmente, a su alcance.
Sera un grave error dejarle morder unos zapatos porque estén viejos y no nos importe, porque es seguro que él la próxima vez no distinga entre viejos o recién comprados. Sera un error dejarle coger algo que, no sea su juguete, de una mesa o mueble para morderlo, pensando que no nos importa que lo rompa, quizás, la próxima vez lo que nos coja sera algo que le perjudique o algo que que si nos importe que nos muerda.
Así que lo mejor es un tener una cesta con los juguetes que si puede tocar y no dejarle coger las cosas que no sean suyas. En el mercado existen juguetes educativos para cachorros, mordedores y peluches seguros. Cualquiera de ellos ayuda a nuestro cachorro a divertirse con seguridad.
El cachorro necesita compañía, no puede estar solo horas y horas y debemos interactuar con él, aprovechar cualquier momento para crear un mayor vinculo de unión nos ayudara su aprendizaje futuro. Ellos no necesitan de grandes esfuerzos físicos para disfrutar podemos aprovechar pequeños gestos para disfrutar, os dejamos un vídeo de ejemplo.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Pekines

El Pekines es un excelente perro de compañía, ideal si vives en un pequeño apartamento y no te gusta el ejercicio físico.

CARÁCTER Y TEMPERAMENTO


Tienen una personalidad muy fuerte y dominante, por lo que es conveniente que sean entrenados desde pequeños. No es agresivo, pero si muy receloso con los extraños, por lo que hay que saber entrenarle con mano dura desde pequeño. Esta raza puede llegar a ser muy afectuosa, lo que a veces deriva en problemas de celos, cuidado si se tienen niños pequeños en el hogar.

Está continuamente alerta y su carácter desconfiado con los desconocidos le llevará a convertirse en un buen perro guardián.

MEDIDAS


Altura: 18 - 25 cm.
Peso: 3 - 5 Kg.

ACTIVIDAD


No necesita mucho ejercicio, con juegos cortos o algún que otro paseo casi diario se sentirá feliz, ya que no es amante de la actividad física, por regla general prefieren descansar junto a sus dueños.

SALUD Y CUIDADOS


Como todas las razas de hocico corto puede presentar problemas respiratorios.

Los problemas más recurrentes en esta raza son los oculares. Sus ojos necesitan limpieza diaria para evitar infecciones, y lo mismo se recomienda para oídos.

Se necesita prestar atención a su pelaje, siendo suficiente un cepillado una por semana cuando llega a una edad adulta.

ESPERANZA DE VIDA


De 12 a 14 años

ASPECTOS PECULIARES DE LA RAZA


Son bastante aficionados a ladrar.

Hay que resaltar su carácter testarudo y un poco celoso. Es importante que se le enseñe a socializar.

Es muy afectuoso con sus dueños

No recomendado si tienes niños

HISTORIA


El origen de esta raza se remonta a los tiempos de la china imperial, donde disfrutó de los mimos de la corte de Pekín. Los miembros de la realeza no solían separarse de sus cariñosos ejemplares, llegando incluso a llevarlos entre su vestimenta. El robo de uno de estos perros tenía como castigo la pena de muerte.

Los primeros grabados con representaciones de los precursores de la raza se remontan a unos 4000 años en Corea, ya que su origen está en la zona del sudeste asiático y el antecesor más lejano al que se remonta es el perro lanudo del Tibet.

Esta raza ha sido la preferida de la familia imperial china y se convirtió en símbolo del budismo también.