viernes, 26 de septiembre de 2014

Un Cachorro en Casa

Tenemos un cachorro nuevo, y ¿ahora qué?
¿Cómo hacemos para que no rompa nada?
¿Cómo hacemos para que sea “limpio”?
¿Cómo hacemos para que nos obedezca?
¿Cuantas horas puede pasar solo?
¿Cuantas veces lo saco a la calle?
... Estas y muchas otras preguntas se hacen aquellos que tienen en su casa un cachorro por primera vez.
Lo primero de todo, lo principal es que se sepa que un perro es una responsabilidad, y en caso de ser cachorro la responsabilidad es aun mayor. Un perro no es algo que se compra o se acoge para unos días o unos meses, para quedar bien con un regalo o para demostrar el poder que uno tiene a la hora de decidir, “lo quiero y ya está”. NO.

Nada de todo eso, puede llevarnos a tener un nuevo perro con nosotros. Debe ser algo meditado y sobre todo algo consensuado en familia. Porque en la educación del perro se deben seguir unas normas y estas deben ser cumplidas por todos los miembros que viven en la casa.
En este artículo no vamos hablar de donde conseguir el cachorro, nos centraremos en que hacemos cuando llega a casa. Recomendamos que el perro tenga su sitio, un lugar delimitado donde pueda dormir y jugar sin riesgo para él ni para las cosas que no queramos que toque.
Lo ideal seria una zona delimitada, donde se encontrase un transportin que sirva de cama a nuestro nuevo amigo, una donde jugar con seguridad y una zona cubierta con pañales absorbentes, suelen tener medidas de 60x60 y permiten que, cuando el perro no puede salir aun a la calle, aprenda buenos hábitos.

Muchas personas piensan que el perro sufre si está en un transportin, nada más lejos de la realidad, un cachorro se siente más cómodo si está cobijado y se siente protegido.
Lo que NO se debe es meter a un cachorro por la fuerza y abandonarlo dentro durante horas cerrado. Las pautas deben ser otras, el cachorro debe aprender, primero a entrar por su voluntad en el transportin. ¿Qué tal si dejamos unos granos de pienso dentro? Efectivamente, el cachorro entrara a buscar el pienso.
Después de este primer paso, lo que se debe hacer es invitarle a entrar, una y otra vez, dejarle con la puerta abierta, que entre y salga. El siguiente paso seria darle alguna de sus comidas en un Kong y dejarle dentro mientras que cerramos la puerta. Mientras este con su ración de comida ni se acordara de que no estamos. En esta fase lo que debemos es adelantarnos a abrirle la puerta antes de que proteste. Debemos ser más listos que él y demostrarlo.
En definitiva se trata de que el cachorro no sienta que ese lugar es un sitio donde se le abandona, es importante que aprenda que el transportin es un lugar agradable, un sitio donde protegerse, dormir y estar tranquilo.

De la misma forma, es importante hacer una primera visita al veterinario, para que nos aconseje sobre la alimentación , le ponga las primeras vacunas, el chip, le registre y nos facilite la cartilla veterinaria o pasaporte. Debemos poner mucho cuidado para que el cachorro no se traumatice con esta primera visita y se comience a familiarizar con las sucesivas visitas que tendrá que hacer a lo largo de su vida. Es aconsejable que llevemos una manta que el cachorro use, de forma habitual, para tumbarse, nos servirá para cubrir la mesa que, al ser de material metálico, resulta muy fría y de tacto desconocido para el cachorro. Recomiendo que antes y después de esta primera visita se hagan otras visitas, en las que solamente se acuda a la clínica para premiar al perro y jugar con él. Lo importante es que no asocie veterinario con malos momentos. Y que manipulemos, diariamente, a nuestro cachorro, mirarle las orejas, la boca, las patas,... el perro aprenderá de forma fácil que debe dejarse explorar.
Seguramente, para acudir al veterinario nos trasladaremos en coche, y si no volvemos a montar al cachorro en coche, la próxima vez identificara el coche con el veterinario, sobre todo si ha tenido una mala experiencia y no se sigue la pauta explicada anteriormente. ¿Qué tal si aprovechamos unas tardes para pasear al cachorro en coche y terminar en un lugar agradable y seguro? ¿Qué tal si nos desplazamos hasta la casa de unos amigos y familiares? De esta forma el perro no asocia el coche con el veterinario y además el perro conoce otros lugares y otras personas.

Durante las primeras semanas en casa, y mientras que el cachorro no puede salir a la calle es aconsejable invitar a que distintas personas vengan a nuestra casa. Que el perro conozca a otras personas, altas, bajas, con voz suave, con voz bronca, de mediana edad, niños, ... Esto permitirá una mejor sociabilidad del cachorro.
Recomiendo la lectura de el libro de un “cachorro en casa” escrito Ian Dumbar y que una vez pasado el periodo critico el cachorro acuda a una escuela de cachorros.

Para que las primeras salidas, una vez que se pueda sacar a nuestro cachorro a la calle, no nos resulten frustrantes y estresantes para nuestro cachorro, se le debe poner a ratos un collar para que acepte con tranquilidad algo que está en su cuello y de alguna forma molestándolo. También podemos usar la correa dentro de casa, por ejemplo para llevarle a comer a otra habitación, o sacarle al jardín. Que aprenda de forma natural que ir sujeto a la correa no es algo “horrible” y que sin embargo sirve para llegar a un lugar donde pasan cosas agradables.


Durante las primeras semanas de vida el perro es una esponja que aprende de forma rápida con métodos positivos, aprovechar para enseñar sienta, tumba, quieto... después cuando el calendario de vacunas lo permita el perro podrá reforzar lo aprendido en la calle y con distracciones.

Como veréis las cosas son más fáciles de lo que un principio podríamos pensar y la convivencia con un cachorro es algo muy especial y que merece la pena afrontar de forma positiva. Os dejamos un vídeo de Eclair, nuestra nueva cachorra, que resume lo que hasta aquí hemos hablado.

El cachorro no rompe nuestras cosas para fastidiarnos, es más sencillo, tan sencillo como que necesita morder para aliviar las molestias dentales, por eso es muy importante que tenga juguetes que sean seguros y que los tenga, normalmente, a su alcance.
Sera un grave error dejarle morder unos zapatos porque estén viejos y no nos importe, porque es seguro que él la próxima vez no distinga entre viejos o recién comprados. Sera un error dejarle coger algo que, no sea su juguete, de una mesa o mueble para morderlo, pensando que no nos importa que lo rompa, quizás, la próxima vez lo que nos coja sera algo que le perjudique o algo que que si nos importe que nos muerda.
Así que lo mejor es un tener una cesta con los juguetes que si puede tocar y no dejarle coger las cosas que no sean suyas. En el mercado existen juguetes educativos para cachorros, mordedores y peluches seguros. Cualquiera de ellos ayuda a nuestro cachorro a divertirse con seguridad.
El cachorro necesita compañía, no puede estar solo horas y horas y debemos interactuar con él, aprovechar cualquier momento para crear un mayor vinculo de unión nos ayudara su aprendizaje futuro. Ellos no necesitan de grandes esfuerzos físicos para disfrutar podemos aprovechar pequeños gestos para disfrutar, os dejamos un vídeo de ejemplo.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Pekines

El Pekines es un excelente perro de compañía, ideal si vives en un pequeño apartamento y no te gusta el ejercicio físico.

CARÁCTER Y TEMPERAMENTO


Tienen una personalidad muy fuerte y dominante, por lo que es conveniente que sean entrenados desde pequeños. No es agresivo, pero si muy receloso con los extraños, por lo que hay que saber entrenarle con mano dura desde pequeño. Esta raza puede llegar a ser muy afectuosa, lo que a veces deriva en problemas de celos, cuidado si se tienen niños pequeños en el hogar.

Está continuamente alerta y su carácter desconfiado con los desconocidos le llevará a convertirse en un buen perro guardián.

MEDIDAS


Altura: 18 - 25 cm.
Peso: 3 - 5 Kg.

ACTIVIDAD


No necesita mucho ejercicio, con juegos cortos o algún que otro paseo casi diario se sentirá feliz, ya que no es amante de la actividad física, por regla general prefieren descansar junto a sus dueños.

SALUD Y CUIDADOS


Como todas las razas de hocico corto puede presentar problemas respiratorios.

Los problemas más recurrentes en esta raza son los oculares. Sus ojos necesitan limpieza diaria para evitar infecciones, y lo mismo se recomienda para oídos.

Se necesita prestar atención a su pelaje, siendo suficiente un cepillado una por semana cuando llega a una edad adulta.

ESPERANZA DE VIDA


De 12 a 14 años

ASPECTOS PECULIARES DE LA RAZA


Son bastante aficionados a ladrar.

Hay que resaltar su carácter testarudo y un poco celoso. Es importante que se le enseñe a socializar.

Es muy afectuoso con sus dueños

No recomendado si tienes niños

HISTORIA


El origen de esta raza se remonta a los tiempos de la china imperial, donde disfrutó de los mimos de la corte de Pekín. Los miembros de la realeza no solían separarse de sus cariñosos ejemplares, llegando incluso a llevarlos entre su vestimenta. El robo de uno de estos perros tenía como castigo la pena de muerte.

Los primeros grabados con representaciones de los precursores de la raza se remontan a unos 4000 años en Corea, ya que su origen está en la zona del sudeste asiático y el antecesor más lejano al que se remonta es el perro lanudo del Tibet.

Esta raza ha sido la preferida de la familia imperial china y se convirtió en símbolo del budismo también.

viernes, 22 de agosto de 2014

EL LENGUAJE DEL RABO.

El rabo es una de las partes del cuerpo de nuestra mascota que más denotan y hablan de su estado. El hecho de que el perro lleve el rabo alzado y vertical o metido hasta debajo de la panza, indica distintos grados de situaciones anímicas del animal.

Como perro con dos colas.

Habitualmente se piensa que cuando el perro mueve la cola es porque se encuentra contento y de buen ánimo. Esto es en realidad, una reacción nerviosa al conflicto que le representa el deseo de llevar a cabo algo y el miedo a ejecutarlo. De éso nos habla la posición del rabo y sus distintas angulaciones respecto al cuerpo.

Una muestra más resulta de observar al perro comer sus alimentos. Estando solo, seguramente tendrá su rabo quieto. Pero al acercarse el amo empezará a menearlo, porque se encuentra ante el contraste del placer de su comida y el temor a que el amo pueda quitársela.
No recomendamos practicar ésto con un perro agresivo, ya que en el mejor de los casos se pondrá a gruñir y puede llegar a tener una reacción violenta en defensa de su comida.

El rabo es también una forma de lenguaje entre los mismos animales. Y una forma de demostrar la actitud de dominio o sometimiento.

El perro dominador llevará el rabo alzado, el cuello levantado y las orejas tiesas y hacia adelante, mientras que el sometido llevará el rabo caído, a veces entre las patas, y las orejas bajas y echadas hacia atrás.

Estas formas de lenguaje entre los perros, son tan importantes que a una mascota que ha sido operada de sus orejas y su rabo, se le puede presentar el problema de no poder demostrar claramente una actitud de sometimiento. Es así como el animal dominador puede llegar a interpretar ésto como un desafío, y en algunos casos, salir a enfrentarlo.

jueves, 14 de agosto de 2014

La relación entre adultos y cachorros


Difícilmente se pueda analizar la relación entre los comportamientos caninos sin hacer mención a la  intervención de la mano del hombre.

Si indagamos en los comportamientos en la manada de lobos, pocos puntos en común hallaremos para comparar con los perros domésticos. A lo largo de los años, el hombre ha adiestrado a sus perros de manera tal que éstos dependieran de él. Motivo que puede llevarnos a interpretar a cualquier perro adulto, con una dependencia tal a su amo, como un gran cachorro.

De la manada a nuestra casa.

Observando a los lobos, notamos que los cachorros mantienen una relación con los machos adultos de la manada. El padre, cuenta con un rol en la educación y cuidado junto a su madre. Y a diferencia de éstos, los padres de los perros domésticos no sostienen ningún tipo de relación cercana, evitan acercarse y muchas veces es la misma hembra la que no permite que el macho se acerque. Estos puede interpretarse al agregar el factor humano en la domésticidad de los perros. Su dependencia para con el hombre, ha afectado ciertos niveles de comportamientos y jerarquías. Tal es el caso, que una hembra algunas veces puede sentir celos de sus propios hijos al ver que su amo, le brinda cuidados y cariños a los cachorros.

Acá mando yo.

En el juego, un lobo adulto, permite libertades a los cachorros que no podría permitir a ningún otro adulto. Se deja mordizquear y aferrar con los dientes por el rabo o las orejas. Deja que los pequeños jueguen, pero -y éstos vale para los perros también- cuando el adulto indica que el juego terminó, mediante un simple gruñido, los valores jerárquicos no son discutidos y el cachorro obedecerá inmediatamente y volverá a su puesto.

En el caso de las hembras, la madre continuará teniendo autoridad sobre sus cachorros aún cuando éstos dejen de serlo y la superen en tamaño. Resulta verdaderamente extraño que un hijo someta a su madre.

viernes, 8 de agosto de 2014

LA RELACION ENTRE LOS CACHORROS


LA RELACIÓN ENTRE LOS CACHORROS


Nada de esos versos del Martín Fierro que pregonan la unión entre los hermanos puede aplicarse a los cachorros en sus primeros días.
Desde un comienzo, la lucha por llegar primero a las tetillas de su madre se da entre empujones y peleas, y de no ser por la intervención de la mano del hombre, ésto haría que sólo los cachorros más fuertes y atrevidos sobrevivieran.

Se trata nada más y nada menos que de la selección natural con que se rige la supervivencia, y es así como resulta muy difícil observar casos de cooperación y ayuda entre sí en esta etapa.


Copiando a los otros.

El primer comportamiento que se advierte es el de imitación. Y así es como la manada comienza a cohesionarse.
En esta etapa, todaviá no se han instaurado las jerarquías y por lo tanto, no existen dominadores ni subordinados.

El orden jerárquico.


Mediante un jugueteo que los cachorros realizan entre sí, como corretearse y perseguirse unos a otros, se van dando las primeras conductas que luego determinan una especie de escala jerárquica en la manada.
Los factores que hacen a esta supremacía de unos sobre otros depende del tamaño, la fuerza, el sexo y de algunos componentes de origen hereditarios. Pero es en estos juegos, simulando luchas, que van quedando en claro quienes serán los dominadores entre los hermanos, y este orden, seguramente se mantendrá aún en la etapa adulta de los mismos.

Fijate vos primero.


Una vez que los cachorros van creciendo y el orden en la manada ya fue determinado, siempre será el jefe del grupo quien tome la iniciativa. Como ejemplo, si el grupo halla un objeto que despierta su atención, por lo general, el primero en apartarse para investigarlo será el líder. Luego, los otros lo seguirán.

martes, 8 de julio de 2014

No se podrán vender perros y gatos en las tiendas


El Ministerio de Agricultura esta estudiando crear una nueva ley para regular la venta de perros y gatos en las tiendas de mascotas, se esta trabajando en un anteproyecto de ley que incluye la normativa básica del comercio y tenencia responsable de perros y gatos, con ello pretende regular la venta de perros y gatos y exhibición con fines comerciales en tiendas de mascotas.

Esta nueva ley quiere establecer la normativa de comercio y de tenencia responsable de perros y gatos, con un nuevo régimen de sanciones que puede ir desde los 100 euros hasta los 200.000.

Esta nueva ley considerara que un animal esta abandonado cuando no tiene microchip o su propietario no ha denunciado su extravío. Y un animal estará perdido cuando un propietario lo ha puesto en conocimiento de la autoridad en un plazo máximo de siete días.

La nueva ley diferenciara entre un criador profesional y uno ocasional, se entenderá por criador profesional aquel que vende más de cinco animales al año y si venda menos será ocasional.

La nueva ley también regula la adopción de perros y gatos, no se podrá vender, donar o entregar en adopción ningún perro o gato sin identificación mediante microchip y tanto los propietarios como protectoras o centros de acogida tendrán la obligación de garantizar el bienestar de los animales.