miércoles, 1 de abril de 2015

Civilizando a nuestro Cachorro


La inocencia del perro joven puede ser difícil de resistir y a muchos de los animales se los decide tener por un impulso; no siempre se da una convivencia satisfactoria entre la mascota y su dueño. 

Los perro nacen ciegos y sordos, y cuando estos sentidos se desarrollan comienzan a interactuar con otros perros y con la gente. La mayoría de las enseñanzas que reciben los cachorros es dada por la madre de estos en las primeras semanas de vida; si ella es un perro nervioso o agresivo es probable que el cachorro adopte estos rasgos. Una hembra sensible y amigable les enseñará un temperamento constante y a reaccionar de manera amistosa con los seres humanos. Los perros cuando nacen juegan con los otros de manera bruta, de caídas y tumbos, y cuando usted los trae a su nuevo hogar, él continuará jugando de la misma forma con usted. Mientras pueda seguir divirtiéndolo con estos juegos puede hacerlo, pero debe recordar que no se será divertido cuando el perro es un adulto completamente crecido. 

Los cachorros deben ser enseñados de cuál es el comportamiento aceptable en su casa. Si usted no quisiera que él durmiera en el sofá, que mastique las patas de las sillas, que persiga al gato etc., entonces es esencial que lo rete cuando lo hace desde un primer momento. Suave pero firmemente tome el hocico del cachorro en sus manos y mientras que mira en sus ojos, severamente dígale "no" tantas veces como sea necesario hasta que él comprenda que eso no debe hacerse. De todas maneras a los cachorros no le toma mucho tiempo comprender esto. Los perros aprenden rápidamente, aman los elogios, y la mayoría están muy dispuestos a hacer caso a sus dueños. 

Los cachorros deben ser enseñados en aspectos básicos, como sentarse, que vengan cuando se los llama, y no saltar encima de las personas. 

Un collar atado suavemente se le debe colocar para acostumbrarlo a llevarlo puesto, pero recuerde siempre controlarlo regularmente ya que los perros crecen muy rápido y el collar que cabe esta semana puede ser la semana próxima demasiado apretado. Una enseñanza muy elemental podría ser que el perro trote junto a usted. Pero nunca obligue a un cachorro para enseñarle, debe animarlo con su voz o con un bocado de su comida favorita la cual le dará si responde. Es importante enseñar al cachorro a sentarse para darle una orden así como también a sentarse para ser acariciado o para ser alimentado. Ponga una mano en el pecho del perro y con la otra mano palmee sus caderas mientras que le ordena que se siente. 

Cuando el perro obedece, elogielo o recompenselo con el alimento. Es un placer tener un perro bien enseñado. 

Algunas reglas para seguir el entrenamiento son: ser constante entre sus expectativas de comportamiento de los perros y en las ordenes que usted da. Trate de no confundir al animal. No le exija órdenes que usted sabe que el perro no podrá cumplir. Sea firme pero bueno en sus correcciones y elógielo cuando hace las cosas bien.