lunes, 6 de abril de 2015

La salud de nuestra mascota



Es muy habitual que la gente pregunte: -.¿Cuántos años vivirá nuestro perro?. Es importante considerar que la expectativa y la calidad de vida de tu mascota dependen de ciertos cuidados. Nuestra recomendación es que prestes atención a estas pautas básicas

Alimentación Balanceada
Visitas periódicas al Veterinario
Ejercicio y espacio adecuado
Higiene tanto de él como del ambiente que lo rodea


¿A que llamamos Alimentación Balanceada?


Cada individuo tiene necesidades nutricionales diferentes. Estos varían de acuerdo a su contextura física, edad, estado fisiológico (gestación, lactación ), actividad diaria (sedentarismo, ejercicio), entre otros.

Para conocer cuál es la mejor dieta para nuestra mascota, ya sea natural o comercial, y la correcta frecuencia de administración, es fundamental que el Médico Veterinario la examine y evalúe sus requerimientos nutricionales individuales. El profesional es el indicado para asesorarnos sobre cantidad y calidad del alimento.

Las visitas periódicas al Veterinario permiten que nuestra mascota se encuentre totalmente controlada sanitariamente. Puede ocurrir que los dueños de las mascotas no se den cuenta que su amigo está requiriendo asistencia médica, no urgente, pero necesaria para evitar otros problemas ( ej.: limpieza del depósito de sarro dental, tratamiento de obesidad ) o sólo su vacuna y antiparasitario de acuerdo a su edad y plan sanitario. Visitando cada seis meses al Veterinario, éste se encargará de examinar a la mascota y determinar si necesita algún tratamiento, modificación en la dieta, o bien podrá felicitar al dueño por tener un animal tan sano.

El ejercicio y espacio que la mascota tiene para descargar sus energías también son fundamentales al hablar de salud. Un animal que no sale de su casa y se encuentra parte del día atado porque molesta está sometido a un stress que le provoca un estado inmunológico tal (baja de defensas) que lo predispone a muchos tipos de enfermedades. Aquellos que viven es espacios chicos como departamentos o casas con poco patio, necesitan de esas salidas diarias que le permitan divertirse además de descargar tensiones.

Por último vamos a hablar de la higiene. Al igual que nosotros nuestras mascotas también necesitan estar limpias, por lo que es muy importante los baños periódicos cuya frecuencia está en relación con el tamaño, ambiente y características del manto (aquellas razas con mantos densos o quienes presenten predisposición a afecciones de piel, la frecuencia del baño debe ser más alta) y de quienes lo rodean. Los baños y usos de lociones o productos antiparasitarios externos permiten el control eficiente de las pulgas y garrapatas.

El recoger la materia fecal diariamente del ambiente así como también el alimento que quedó sin ser consumido evita que se acumulen las moscas, que además de molestar, pueden ocasionar alguna lesión en la piel.

Estos consejos son importantes a la hora de evaluar cuántos años vivirá tu mascota. Por supuesto que a veces, existen factores ajenos a nuestro manejo que atentan sobre la salud de nuestro amigo, pero manteniendo en práctica estas constumbres además de ofrecerles todo el amor que ellos se merecen, vamos a conseguir que lleguen a muy viejitos de la mejor manera posible

miércoles, 1 de abril de 2015

Civilizando a nuestro Cachorro


La inocencia del perro joven puede ser difícil de resistir y a muchos de los animales se los decide tener por un impulso; no siempre se da una convivencia satisfactoria entre la mascota y su dueño. 

Los perro nacen ciegos y sordos, y cuando estos sentidos se desarrollan comienzan a interactuar con otros perros y con la gente. La mayoría de las enseñanzas que reciben los cachorros es dada por la madre de estos en las primeras semanas de vida; si ella es un perro nervioso o agresivo es probable que el cachorro adopte estos rasgos. Una hembra sensible y amigable les enseñará un temperamento constante y a reaccionar de manera amistosa con los seres humanos. Los perros cuando nacen juegan con los otros de manera bruta, de caídas y tumbos, y cuando usted los trae a su nuevo hogar, él continuará jugando de la misma forma con usted. Mientras pueda seguir divirtiéndolo con estos juegos puede hacerlo, pero debe recordar que no se será divertido cuando el perro es un adulto completamente crecido. 

Los cachorros deben ser enseñados de cuál es el comportamiento aceptable en su casa. Si usted no quisiera que él durmiera en el sofá, que mastique las patas de las sillas, que persiga al gato etc., entonces es esencial que lo rete cuando lo hace desde un primer momento. Suave pero firmemente tome el hocico del cachorro en sus manos y mientras que mira en sus ojos, severamente dígale "no" tantas veces como sea necesario hasta que él comprenda que eso no debe hacerse. De todas maneras a los cachorros no le toma mucho tiempo comprender esto. Los perros aprenden rápidamente, aman los elogios, y la mayoría están muy dispuestos a hacer caso a sus dueños. 

Los cachorros deben ser enseñados en aspectos básicos, como sentarse, que vengan cuando se los llama, y no saltar encima de las personas. 

Un collar atado suavemente se le debe colocar para acostumbrarlo a llevarlo puesto, pero recuerde siempre controlarlo regularmente ya que los perros crecen muy rápido y el collar que cabe esta semana puede ser la semana próxima demasiado apretado. Una enseñanza muy elemental podría ser que el perro trote junto a usted. Pero nunca obligue a un cachorro para enseñarle, debe animarlo con su voz o con un bocado de su comida favorita la cual le dará si responde. Es importante enseñar al cachorro a sentarse para darle una orden así como también a sentarse para ser acariciado o para ser alimentado. Ponga una mano en el pecho del perro y con la otra mano palmee sus caderas mientras que le ordena que se siente. 

Cuando el perro obedece, elogielo o recompenselo con el alimento. Es un placer tener un perro bien enseñado. 

Algunas reglas para seguir el entrenamiento son: ser constante entre sus expectativas de comportamiento de los perros y en las ordenes que usted da. Trate de no confundir al animal. No le exija órdenes que usted sabe que el perro no podrá cumplir. Sea firme pero bueno en sus correcciones y elógielo cuando hace las cosas bien.